Mindfulness para dejar malos hábitos
Mindfulness para dejar malos hábitos
Empieza en—

Hay cosas que haces sin haberlas decidido

Estás esperando el ascensor.

No ocurre nada.
Nadie te habla.
No hay ningún problema.

Son quizá quince segundos.

Y sin darte demasiada cuenta,
sacas el móvil.

Ni siquiera necesitabas consultar nada.

No pensaste:
«voy a aprovechar estos catorce segundos
para entrar en Instagram».

Simplemente apareció la mano.

Bolsillo.
Móvil.
Pantalla.

Y eso pasa todo el día.

Llegas a casa y abres la nevera.
Terminas de cenar y buscas algo dulce.
Te encuentras una tarea incómoda y abres YouTube.
Alguien dice algo que molesta y respondes al instante.

«Tengo que dejar de hacer esto»

Perfecto.

Pero hay una dificultad.

Cuando quieres empezar un hábito
sabes exactamente cuál es el problema:
no arrancas.

Aquí ocurre casi lo contrario.

Cuando quieres dejar un hábito,
la conducta arranca
antes de que te des cuenta.

Por eso no vamos a estudiar solo qué haces.

Vamos a estudiar
qué ocurre justo antes de hacerlo.

Si sigues haciéndolo, alguna función tiene

Lo normal es empezar atacándolo.

«Esto no me aporta nada.»
«Es absurdo.»
«No sé por qué lo hago.»

Yo desconfiaría de esa frase.

Si una conducta lleva meses o años repitiéndose,
probablemente algo aporta.

Otra cosa es que el precio sea demasiado alto.

Coges el móvil en la cama todas las noches.

Puedes decir que te roba el sueño.
Seguramente.

Pero entonces aparece la pregunta buena:

¿por qué lo sigues cogiendo?

Quizá porque por fin no tienes obligaciones.
Quizá porque te entretiene.
Quizá porque no quieres quedarte a solas
con lo que aparece al apagar la luz.

Un hábito no se mantiene porque seas débil.

Se mantiene porque funciona.

El impulso no es una orden

Tengo ganas de coger el móvil.
Cojo el móvil.

Tengo ganas de comer algo.
Lo como.

Tengo ganas de responder.
Respondo.

El espacio entre las dos cosas
se vuelve diminuto.

Mindfulness puede meter algo ahí.

No necesariamente calma.
No necesariamente bienestar.

Espacio.

El impulso sigue estando.
Pero ahora puedes verlo.

Y solo se puede cambiar
aquello de lo que primero somos conscientes.

Qué vamos a hacer el domingo 25

Trabajamos con una sola conducta.

La tuya.

Y tiene que ser observable.

No vale «quiero usar menos el móvil».
Sí vale «quiero dejar de mirar Instagram
cuando me meto en la cama».

No vale «quiero comer mejor».
Sí vale «quiero dejar de picar después de cenar».

Sobre esa conducta entrenamos cuatro pasos:

Nota. Ha aparecido algo: una tensión, una urgencia.
No hace falta analizarlo. Solo detectarlo.

Nombra. «Ganas de mirar el móvil.»
No «soy un desastre»: eso añade otra historia.

Espera. Todavía no. Treinta segundos.
Prohibirlo convertiría el móvil
en el objeto más interesante de Andalucía.

Elige. Quizá sigues. Quizá no.
Pero ya no fue automático.

Con qué sales

Al terminar tendrás identificado:

· una conducta concreta que quieres reducir;
· la señal que suele ponerla en marcha;
· qué está resolviendo esa conducta;
· el momento exacto en que pierdes la elección;
· una pausa que puedes usar esa misma noche;
· una alternativa realista;
· un cambio pequeño en tu entorno;
· y qué hacer después de una recaída.

De 18:00 a 20:45, con una pausa de diez.

En directo y online.

Para qué NO es esta sesión

Está pensada para hábitos cotidianos:
móvil, procrastinación, picoteo,
compras impulsivas leves, quejarse,
interrumpir, dormirse viendo series.

No es un sustituto de tratamiento
en adicciones, trastornos de la conducta alimentaria
u otras conductas clínicas.

Ahí el terreno es otro,
y conviene decirlo antes.

Cuándo es

Domingo 25 de octubre, a las 18:00
(hora peninsular), en directo por Zoom.

Hasta las 20:45, con una pausa de diez minutos
para levantarte de la silla.

Si ese día no puedes,
la grabación queda dentro del Club,
entera y para siempre.

No hay que avisar ni justificar nada.

Hay 20 plazas

Se pregunta y se practica.

Y eso solo funciona
si no somos una multitud.

Por eso son veinte y no más.

Lo que cuesta, y lo que estás comprando

15 €.

Pero no estás comprando
una masterclass.

Con esos 15 € entras
al Club de Mindfulness
durante un mes completo.

La masterclass va dentro.

Y con ella, las meditaciones guiadas,
los ciclos, las sesiones en directo
y todo lo que ya hay publicado.

Quince euros.
Un mes.
Sin permanencia.

Apuntarme al curso por 15 €

Son 15 € al mes: el curso va dentro del Club de Mindfulness, con todo lo demás que ya hay publicado. Sin permanencia — puedes darte de baja cuando quieras, también en cuanto termines el curso. Si no lo haces, el mes siguiente se renueva automáticamente.

Antes de que lo pienses demasiado

«Es que yo no he meditado nunca.»

Mejor.
Esta masterclass no da nada por sabido.

«Es que ya lo he dejado mil veces.»

Entonces ya sabes
que el problema no era
la fuerza de voluntad.

«Es que lo mío no es tan grave.»

Mejor todavía.
Esto es para lo cotidiano:
el móvil, el picoteo, la respuesta de más.

«Es que si me lo prohíbo, peor.»

Exacto. Por eso no se prohíbe nada.
Se aprende a esperar treinta segundos.

Quién te lo cuenta

Soy Nacho Luque
y llevo doce años dando clase de esto.

Por mis cursos han pasado
más de 4.000 personas.

Gente que, como tú,
dejó de pelearse consigo misma
y se puso a mirar qué pasaba
justo antes del gesto automático.

No te voy a contar
que yo no cojo nunca el móvil sin pensar.

Te voy a enseñar a verlo venir.

Esta noche

Cuando cierres esto
va a pasar una de dos cosas.

O vuelves a la pantalla
sin haber decidido nada
—que es justo de lo que hablamos—,

o eliges una sola conducta
y el domingo 25
sales sabiendo dónde se te escapa.

El impulso va a seguir apareciendo.
Lo que cambia es quién decide después.

Apuntarme al curso por 15 €

Son 15 € al mes: el curso va dentro del Club de Mindfulness, con todo lo demás que ya hay publicado. Sin permanencia — puedes darte de baja cuando quieras, también en cuanto termines el curso. Si no lo haces, el mes siguiente se renueva automáticamente.

Esto es para socios del Club

Y algo que casi nadie sabe: la cuota se te acumula como saldo a tu favor, y puedes gastarlo en retiros, encuentros y cursos. No es un gasto que se evapora cada mes.

Hazme socio — 15 €/mes